Francisco y la profecía para la Amazonia y sus pueblos

Una de las etapas más significativas del pontificado de Francisco tiene que ver con la defensa de los pueblos indígenas y su territorio, marcadas por visitas, encuentros, un Sínodo y una Exhortación Apostólica.

Yo vengo desde el Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku, la tierra del Cenit, el Pueblo del medio día, conocida por su lucha en defender la amazonia, los derechos colectivos y la naturaleza constituyéndose de esta manera en un símbolo de defensa para otros Pueblos indígenas.  En el año 2012 Sarayaku fue noticia porque después de 10 años de lucha después de haberse enfrentado a persecución, estigmatización, enjuiciamientos militarización, con el objetivo de explotar petróleo y después de haber expulsado a la empresa petrolera, logro ganar un caso histórico ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos “El Caso Sarayaku vs Estado de Ecuador” generando una jurisprudencia para otros Pueblos indígenas en el Sistema Inter Americano.

Pero el Pueblo Sarayaku no solamente está a la defensiva, sino que plantea propuestas basadas en  nuestros conocimientos profundos según nuestra realidad, conocida como “Selva Viviente” o “Kawsak Sacha”  en Kichwa, y es una propuesta que busca el reconocimiento Global de que los bosques los ecosistemas, la selva  es un ser vivo consciente  Sujeto de derechos, cuya destrucción implica la destrucción del ser humano y cuyo entendimiento significa romper los paradigmas existentes  para concebir una  visión diferente de protección, un conocimiento profundo y sagrado de los Pueblos Indígenas  conocimiento que compartimos viendo que hay una emergencia y que es urgente  afrontar la crisis climática global.

El mundo debe tener conciencia de que la Amazonia es un Bioma vital para la Humanidad, es el pulmón del mundo, una de las fuentes de agua dulce más importante del planeta, es un espacio que mantiene el equilibrio en todo el planeta tierra , ahí está la razón del por qué los Pueblos indígenas hemos luchado con tanta fuerza y convicción para defender los territorios Amazónicos, la ciudadanía del mundo debe   entender que nuestra lucha no solo es una lucha aislada en un territorio particular, por un derecho local, nuestra lucha es por el bienestar universal de todo ser humano, la lucha de Pueblos como Sarayaku  contribuyen a  mantener el equilibrio de un mundo  mejor.

Una mención especial nos merecemos las Mujeres  indígenas Amazónicas,  como Mujeres defensoras de la Selva,  del hogar, del territorio, somos tambien transmisoras de conocimientos, quienes a pesar de la violencia existente y a pesar de haber sufrido de manera directa los atropellos de las industrias extractivas  hemos estado en la línea de frente, defendiendo los derechos, exigiendo ser voceras e interlocutoras de nuestra realidad, denunciando los atropellos, y deteniendo nuevos ingresos de empresas a nuestros territorios indígenas, motivo por el que también hemos sido criminalizadas, judicializadas aun así no hemos claudicado continuamos,  siempre apoyándonos las unas y las otras, todas comprometidas a cuidarnos como mujeres de lucha

El virus del COVID ha sido todo un reto que nos empujado a reorganizarnos ya no solo en le defensa del territorio si no en la defensa de la salud de las familias, con manos solidarias, en la utilización de nuestros conocimientos ancestrales, hemos demostrado nuestra fortaleza respondiendo a todas las emergencias existentes con persistencia y exigiendo derechos. Todo este trabajo también nos ha llevado a enfocarnos en la familia y su bienestar, mujeres que continuamos aportando de diversas maneras a un bienestar común.

SUEÑOS

Somos Pueblos Indígenas que soñamos y nuestro sueño también son nuestra guía y advertencia y según eso nos conducimos, menciono esto para compartirles la charla con mi padre que hace un año partió de este mundo, hace 10 años llegue a casa en mi Pueblo Sarayaku, llegaba de uno de mis viajes para hacer conocer la defensa de sarayaku y la Amazonia y le pregunte directamente “¿Papito que soñaste por mi llegada? Y el me respondió, “en mi sueño han llegado a mi casa hombres vestidos de túnicas blancas y brillantes, vienen a ayudarnos, es tiempos de cambios, llegan nuevos tiempos una nueva era para todos nosotros” yo lo escuché con mucha atención y ahora sé que es verdad.

Hace 10 años con mucha sorpresa y curiosidad veía que en la celebración del conclave designaban al  nuevo sucesor de San Pedro el Cardenal Argentino Jorge  Mario Bergoglio, observando los noticieros , su primera salida a saludar al público, el nombre con el que se identificó Francisco I, me dije este es el pontífice que esperábamos, días después  personas que trabajaban conmigo en defensa de la naturaleza y los derechos humanos me preguntaban porque estaba segura de eso si no lo conocía, mi respuesta fue lo se , este papa defenderá la Amazonia.

En el momento en el que decía eso no sabía todo lo que sucedería de ahí en adelante, tampoco sabía que tendría la bendición de saludarlo y mucho menos que habría un Sínodo Amazónico en el que participaría.

Con mucha alegría e ilusión hace 8 años recibimos la encíclica ambiental Laudato si, nosotros lo entendimos muy claramente que por fin un líder mundial comprendía lo que tanto habíamos tratado de explicar los Pueblos indígenas, el cuidado de la naturaleza, el respeto a la tierra y sus ecosistemas, a las culturas, comprendiendo que todos compartíamos un mismo espacio, cuestionando el modelo de vida consumista que destruye y violenta derechos humanos  y que destruirla significa la destrucción de nuestra casa común, talvez para muchos algo nuevo, pero para  los que siempre hemos expresado esta situación fue un respaldo grande a nuestras luchas por defender la vida  del planeta y los sitios sagrados vivientes como son los ecosistemas que están en varias partes del mundo.

Muchas veces escuchamos que con la tecnología adecuada no va existir destrucción, pero la  tan nombrada tecnología de punta resulta ser un fracaso, eso lo vemos  por ejemplo en la contaminación por  la rotura de los oleoductos  que transportaban millones de barriles de petróleo, contaminando ríos importantes, afluentes directos del Rio Amazonas, una contaminación del agua que tiene secuelas  e impactos graves en la ictiofauna y de las comunidades que viven en las riberas de los  los ríos,  también la contaminación de los mares con la basura, los desechos de las grandes ciudades a esto se suma las  grandes inundaciones nunca antes vista que han arrasado comunidades completas y en otros lados incendios tan grandes que se han vuelto incontrolables arrasando con los bosques, los impactos son tan visibles en todas partes del mundo, fenómenos climáticos que ya no podemos seguir ignorando.

Sabiamente y con mucha iluminación, el Papa Francisco ha impulsado y ha respaldado la Encíclica Laudato Si, para que las instituciones eclesiales se comprometan más con el cuidado de la casa Común, que acompañen los procesos de defensa de la naturaleza y los territorios.

Mi primer acercamiento fue a través de REPAM por invitación  de Mauricio López, instaba a los   lideres de la iglesia que se necesitaba una iglesia que acompañe a los Pueblos que luchan en defensa del territorio y daba a conocer la experiencia de Sarayaku, recuerdo con mucha claridad la conversación con el Cardenal Hummes que actualmente ya no está con nosotros y seguro estará al lado de Cristo, quien fue el  más animado  en construir nuevos caminos   donde haya justicia, donde se promueva la defensa y conservación de la Amazonia y cuyo aporte ha sido tan importante para avanzar en este caminar.

El pontificado del Papa Francisco ha tenido una mirada audaz hacia la realidad Amazónica, pienso que muchos no lo imaginamos, su anuncio en el 2017 del Sínodo Amazónico y su visita a la Amazonia Peruana en el 2018, el encuentro con los Pueblos Indígenas fueron el inicio de un camino nuevo para una Iglesia que se abre con fuerza mirando a un Pueblo excluido, explotado, marginado, el Papa Francisco cuando anuncio el Sínodo Amazónico decidió de lado de quien estaba

El sínodo Amazónico fue la mayor novedad para todos nosotros, nunca habíamos participado en algo parecido, el trabajo en territorio para preparar y recoger las ideas vertidas en un documento fue   un trabajo que involucro a muchas personas y lideres de base y que concluyo con el “Instrumento Laboris”

Cuando recibí la invitación estaba muy emocionada y debía informar al Consejo de Gobierno de mi Pueblo Sarayaku, antes lo comenté con mis hermanos sobre la invitación, pero el menor de todos mis hermanos me dijo, ya soñaron, aunque no saben lo que es y el sueño es el siguiente:

“En la Plaza central de Sarayaku en una ceremonia muy grande donde habían llegado mucha gente de todos lados se iba a celebrar un matrimonio muy especial, la novia se parecía a mí, pero el novio era Jesús, pero no era el Jesús que conocemos en los cuadros ni en las películas, el Jesús que se casaba en la plaza de Sarayaku era un Jesús con rostro Indígena amazónico, en el sueño había mucha alegría y admiración,  pero no solo había eso a algunos metros de distancia de la boda había un ser rodeado de serpientes  enfurecida ante este suceso pero sin poder hacer nada para impedirlo”

El sueño coincidía con el sínodo amazónico y nos daba a entender que Cristo realmente escogió nuestra Amazonia, la iglesia con rostro amazónico, sin embargo, también estaba el mal que intentaría impedir, aunque estamos seguros que no lograran impedir lo que nace de lo alto.

El paro Nacional en Ecuador impidió que pudiera participar desde los inicio del Sínodo Amazónico, pero sorteando todas las trabas llegue con varios días de retraso a participar, justo a tiempo para poder hablar en el tiempo establecido, el tema que escogí  para mi intervención  fue la desinversión en combustibles fósiles de algunas instancias eclesiales, todos los participantes del sínodo tuvimos la posibilidad  de hablar ante todos  los presentes y escucharnos, el Papa Francisco siempre estuvo presente escuchándonos y animándonos a desbordarnos y no tener miedo, el ejercicio de escucharnos los unos a los otros ayudo a conocernos un poco mejor.

En el sínodo se trataron aspectos fundamentales pero lo que resonó con mayor fuerza fue el pedido explicito que la iglesia en la Amazonia fuera una aliada fuerte que apoya y acompaña y lucha contra las injusticias, pero también promueve y genera conciencia en sus feligreses el cuidado de un Bioma insustituible para la humanidad, llamándolo como “Casa Común” siendo la segunda área mas vulnerable del mundo por la crisis del clima.

Por primera vez en la historia, Pueblos indígenas, Obispos, Cardenales hablábamos de cómo debe caminar la iglesia de Cristo con rostro Amazónicos, muchas reflexiones, aportes acompañados de Oración para tener la fuerza del discernimiento para una verdadera conversión integral, pastoral, cultural, ecológica, sinodal, pienso que el sínodo Amazónico fue también un espacio de aprendizaje.

En el marco del sínodo amazónico había muchas cosas sucediendo, creo que la presencia de los Pueblos Indígenas tuvo un impacto de distintas maneras, positivas y también adversas y ante eso había retos que superar, ¿Como lograr que aquella gente incrédula mire en la Amazonia la presencia de DIOS? Talvez si se dieran cuenta que Dios actúa de maneras imprevisibles e hicieran el esfuerzo de entender porque se presenta ante nosotros nuevos caminos, el espíritu actuaria y se abriría el entendimiento, aun tengo esperanza que eso sea posible, para aquellos a quienes nuestra presencia en Roma les fue incomoda.

La reunión privada con el Papa Francisco y los representantes de los Pueblos Indígenas en el sínodo fue emocionante, pienso que el Papa Francisco sin ser amazónico sentía y conocía a la Amazonia, su claridad siempre me ha sorprendido, al final de la reunión sus palabras nos han quedado grabadas,” No permitan que nadie les atropelle y les pasen por encima, la iglesia les necesita”.

El documento Sinodal recogió todo lo trabajado en los 21 días del sínodo y fue sometido a votación y aprobado teniendo ya el documento final que fue publicado con la fotografía de la reunión con el Papa Francisco y los representantes indígenas del sínodo, Titulado “Amazonia, nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”.

Antes de retornar del sínodo entregue en manos del Papa Francisco una carta, firmada por Gregorio Diaz Mirabal Coordinador de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica COICA y mi persona, pidiendo apoyo e insistiendo nuevamente en la importancia de que ya no haya ningún tipo de inversión en extractivismo y combustibles fósiles.

Días después que llegue a Ecuador recibí la noticia que el Papa Francisco había delegado a tres personas  para ser parte del equipo post sinodal, 2 indígenas y una religiosa, entre los nombres indígenas se encontraba el mío, una designación de  mucha responsabilidad, pero también de mucho honor.

Querida Amazonia

El 12 de febrero del 2020, día del Oriente Ecuatoriano, fecha simbólica para los ecuatorianos, recibimos la publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal Querida Amazonia, del Santo Padre Francisco, en ella se vuelca los sueños de una Amazonia que lucha por los derechos, conserve su cultura, cuide su Bioma hermoso considerándolo igual que nosotros los de sarayaku un ser único que se relaciona.  También plantea un sueño eclesial en la que la iglesia realmente este al lado de los Pueblos Oprimidos, inculturandose y encarnándose.

Además, reconoce y pide que las personas reconozcan toda la injusticia que vivimos los pueblos amazónicos y las nuevas formas de explotación humana.

Un Papa Francisco del Pueblo, al que todos le podemos sentir cerca, cuyo sentimiento hacia la Amazonia es real, pues cuando se refiere a ella le dice “querida”, un líder mundial que hace que el mundo ponga sus ojos preocupados y a veces incrédulos en el bioma y las culturas Amazónicas un líder que nos insta a desbordarnos y generar cambios reales dándonos respaldo para los nuevos procesos que se dan en la Amazonia.

Así empezamos este CAIROS, que la llegada de la pandemia no lo pudo detener, asambleas virtuales, reuniones, discernimiento, han servido para avanzar y aportar en la Conferencia Eclesial Amazónica CEAMA.

Octubre del 2022 recibimos con alegría el decreto del Papa Francisco en el que reconoce a la CEAMA como una organización de la Iglesia Católica, con personería jurídica canónica pública. Actualmente soy parte del equipo que acompaña al cardenal Pedro Barreto y en este sueño de una iglesia con rostro amazónico, el sueño de uno de los lideres de mi Pueblo, el Cristo con rostro Indígena que celebra su matrimonio en un Pueblo Indígena amazónico no podrían ser más certeras y más proféticas.

10 años han pasado desde que el Papa Francisco asumió el pontificado y los cambios para la Amazonia son muy significativas, la periferia Amazónica es el centro de los cambios en los nuevos tiempos, muchos Obispos están comprometidos en caminar junto al pueblo que sufre, que lucha que demanda, pero también están haciendo el esfuerzo de avanzar en una iglesia inculturada, observando y escuchando y encontrando la presencia celestial en su gente y en su bioma.

Personalmente  yo me siento bendecida, porque siento que todo tenía que ser como ha sido, mi sueño de una iglesia que acompaña  a un Pueblo que lucha y que sufre esta encaminada, las oraciones y la dedicación de mis padres como los primeros catequistas Amazónicos ha dado sus frutos, ahora toca continuar en este sueño conjunto que es ya el sueño de muchos.

Patricia Gualinga, representante del Pueblo Kichwa de Sarayaku (Ecuador)

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