Evangelio según San Lucas 10, 21-24

En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.

Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!”.

Evangelio Marcos 10:28-31

Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y...

Evangelio Marcos 9:30-37

Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, porque...

Evangelio Lucas 12:22-31

Dijo a sus discípulos: «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida,...

Evangelio Juan 21:15-19

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas...